Nueva Delhi, ciudad de contrastes

Imagen

CLAUDIA FONSECA SOSA

Transitar por las populosas calles de la capital india es una odisea. Esquivar con éxito motocicletas, automóviles, camiones, autobuses o los llamados tuc-tuc (algo parecido a los cocotaxis), así como evitar chocar con transeúntes y animales en la vía, es posible solo con sentidos muy agudos. En Delhi las leyes de tránsito parecen no existir.

Vehículos llamados tuc-tuc en constante movimiento por los callejones comerciales de Nueva Delhi.

Una distancia que pudiera recorrerse en pocos minutos tarda horas completas, en las que el intenso sol calienta los vehículos y los claxon desesperados te aturden. Sin embargo, la obligada tardanza tiene sus ventajas. Te permite observar con detenimiento.

MISCELÁNEA

Grandes contrastes definen a esta ciudad en la que conviven unos 14 millones de personas, subdivididas en castas con costumbres y religiones múltiples.

Se pueden admirar construcciones ultramodernas, puentes elevados e impresionantes centros comerciales, a tono con el crecimiento de la economía india. Los templos y monumentos históricos son de ensueño. Sin embargo, esa belleza no oculta las diferencias sociales, la pobreza, la mendicidad, el analfabetismo, la insalubridad.

En una misma arteria viven ricos y pobres. Al lado de un hotel hay una vivienda en mal estado que “cobija” a no menos de diez personas. Luego, un fastuoso cine y una tienda. Y otra casa como aquella —o en peores condiciones—, en la que no existen instalaciones hidráulicas, tiene cortinas en lugar de puertas o ventanas, techos de cartón, aluminio. Sofocantes en verano y muy frías en invierno. Aunque, curiosamente, tienen conexión satelital.

Más allá se ve un bulevar comercial decorado con enormes y coloridos carteles: Buy handicrafts, Better prices here, Indians products¼ Y jóvenes vendedores en un incesante vaivén, que organizan sus gangas: saris, pashminas, sandalias, joyas¼ también jeans, camisas y blusas “más occidentales”.

Cientos de niños y ancianos caminan por allí. Algunos bien vestidos, otros sucios y sin zapatos. Muchos se ven famélicos o exhiben barriguitas abultadas por los parásitos. Casos de cólera, fiebre tifoidea, poliomielitis, paludismo, tuberculosis o lepra son comunes entre los mendigos, debido a la escasez de agua y a la mala calidad de la misma.

OLD DELHI

Por fin llegamos a nuestro destino: la parte vieja de la ciudad.

Nunca había visto tanta gente junta caminando por un callejón tan estrecho. Había música y colores por doquier, mezclados con el ruido de los carretones y de los vehículos motorizados.

Vendían de todo: comida, bebida, ropa, cigarros. Y es que los indios son los mejores comerciantes que he conocido. Insistentes y complacientes. Adoran “coquetear” con el cliente.

Pero no todo lo que viví en aquel lugar fue gracioso.

Mientras caminaba con mis compañeros de viaje admirando lo que nos rodeaba y cuidando no tropezar con nadie, un pequeño de al menos siete años se me acercó con una sonrisa y su mano extendida, susurrando algo que no alcancé a comprender. Como me habían advertido, intenté pasar por alto aquella acción. Pero el muchacho insistía y de pronto agarró mi pierna, como rogando. Me dijeron que pedía algunos centavos para poder comer.

Esto sucedió en cuestiones de segundos pues alguien logró apartarlo de mí, aunque los suspiros y esos ojos desesperados, nunca los podré olvidar.

De regreso, volvimos a atascarnos con el tránsito. Me sentía tan aturdida que no alcanzaba a escuchar nada. Mareada, confusa.

Luego supe que algunos padres indios obligan a sus hijos a pedir limosnas, y que se dirigen fundamentalmente a las mujeres. Incluso que existen bandas de delincuentes que organizan esta especie de maltrato juvenil, pese a los programas gubernamentales que han sido creados para disminuir estos males.

La imagen de ese pequeño que aquella noche dormiría con hambre no se apartaba de mi mente.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en India y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s