EL APEC y algunas claves de la integración en Asia-Pacífico

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Claudia Fonseca Sosa

Como “exitosa” fue calificada la XXII cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC), que reunió este mes en Beijing a líderes de 21 países para discutir temas relacionados con la economía, el comercio, las inversiones y el desarrollo.

El presidente anfitrión, Xi Jinping, celebró la decisión del grupo creado en 1989 de promover un “mapa de ruta” para el establecimiento del Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP, por sus siglas en inglés). Este acuerdo representa un triunfo para China, el principal valedor de la propuesta.

A juicio del mandatario, la decisión conducirá a la integración regional a un nuevo y más elevado nivel, beneficiará a las economías que se encuentran en diversas etapas de desarrollo y dará más energía al crecimiento de los estados miembros del APEC.

Otro resultado de la cita fue el anuncio de mecanismos para el contacto regular y la colaboración en cuanto al cumplimiento de la ley, facilitar y compartir información, aumentar la confianza mutua e investigar casos de corrupción, sobornos, lavado de dinero y delitos de comercio ilícito en los países miembros.

Según reportó la agencia Prensa Latina, la XXII Cumbre — celebrada el año en que este organismo regional cumple su aniversario 25— adoptó un proyecto para la promoción de la conectividad hasta 2025, fecha meta para ampliar la conexión física, institucional y pueblo a pueblo del grupo.

El presidente chino explicó estas iniciativas facilitarán los viajes de negocios, el turismo y el intercambio educacional entre los países del APEC para que las personas comunes se beneficien de ese avance.

Por otra parte, la XXII Cumbre sirvió de escenario para que estados vecinos pulieran sus asperezas. Destacó el encuentro entre Xi Jinping y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, llamados a una mayor cooperación y avances para facilitar el comercio en la región.

Durante las pláticas, el jefe de Estado chino instó a Tokio a “hacer más para ayudar a fortalecer la confianza mutua entre Japón y sus países vecinos”, informó la agencia Xinhua.

“En los últimos dos años surgieron graves dificultades en las relaciones chino-japonesas y los aciertos y errores están claros”, afirmó Xi.

Por su parte, Abe apuntó que “el desarrollo pacífico de China es una oportunidad significativa para Japón y para el mundo”, citó Xinhua.

“Creo que Japón y China dieron el primer paso para mejorar sus relaciones volviendo al punto original de una relación estratégica de beneficio mutuo”, dijo Abe a la prensa tras la reunión.

Asimismo, fue relevante el encuentro entre el presidente vietnamita, Truong Tan Sang, y el líder anfitrión.

Versiones oficiales indican que el presidente Xi Jinping expresó al visitante la alta valoración que tiene China de ese vecino país, y su deseo de un mejor desarrollo de la asociación estratégica de cooperación bilateral entre estas dos naciones.

Al respecto, el presidente de Vietnam aseguró que su país está listo para tratar las diferencias entre ambos a través de consultas amistosas, para que estos temas no afecten los lazos con China.

Truong agregó que Vietnam desea aumentar los contactos de alto nivel entre estos dos Estados, así como los intercambios no gubernamentales, para fortalecer la confianza y cooperación mutuas y facilitar los vínculos bilaterales.

Por otro lado, y a pesar de las diferencias con Beijing, el presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró que su país saluda el “ascenso de una China próspera y pacífica”.

Obama señaló su intención de reforzar la cooperación económica con China en términos de comercio, al tiempo que se pronunció a favor de un ambicioso acuerdo bilateral de inversiones. “Si Estados Unidos y China colaboran, el mundo saldrá beneficiado”, agregó.

Precisamente, en el contexto de la XXII Cumbre las dos principales potencias mundiales, que suman cerca del 40 % del total de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global, firmaron un histórico acuerdo en materia ambiental.

Mientras que EE.UU. se comprometió a recortar para el año 2030 sus emisiones entre un 26 y un 28 % con respecto a los niveles del 2005, China se comprometió a ponerle un tope al nivel máximo de sus emisiones para esa fecha o antes, si es posible.

Beijing se comprometió también a aumentar a un 20 % la proporción de energías limpias en su consumo total de energía para el 2030, frente al 10 % que representa en la actualidad.

Como mecanismo de cooperación y concertación económica, el APEC congrega mayormente a países asiáticos más Estados Unidos, Canadá, México, Chile, Perú y Rusia. Una posible zona de libre comercio entre todos los estados miembros incluiría más de la mitad del PIB del mundo y el 44 % de los intercambios comerciales globales.

Pero EE.UU. ha dejado claro que su prioridad es otro proyecto de integración comercial de tamaño más reducido, el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP), formada por 12 países de la APEC, entre ellos México, Chile, Perú, Canadá, Japón y Australia, que excluye a China.

INTEGRACIÓN, PRIORIDAD REGIONAL
Si bien el APEC es una de las plataformas multilaterales más activas de Asia y el Pacífico, no es la única que opera en la región.

Los esfuerzos por institucionalizar relaciones de cooperación en el lejano continente datan de la década de los sesenta y el logro más significativo en esa etapa fue la creación de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que hoy se consolida como el principal esquema integracionista del área.

La ASEAN, integrada por Myanmar, Brunei, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam y Cambodia, aspira a convertirse en una Comunidad para el año 2015, ampliando de esa forma el abanico de intercambio a cuestiones de índole social, cultural y política.

En la década de los ochenta en Asia comenzaron a gestionarse otros mecanismos que han sido menos renombrados, como la Cooperación Regional de Asia del Sur (SAARC), el Consejo Económico del Este de Asia (EAEC), la Iniciativa de la Bahía de Bengala para la Cooperación Multisectorial Técnica y Económica (BIMSTEC) y la Asociación para la Cooperación Regional de la Cuenca del Océano Índico (IOR-ARC), entre otros.

Asia —considerada como la región que mejor ha sorteado los efectos de la crisis internacional junto a América Latina— es un área geográfica muy diversa desde el punto de vista cultural, pero también en cuanto a los sistemas sociopolíticos, formas de propiedad y niveles de desarrollo que caracterizan a los estados que la integran.

Todos estos elementos, sumados a la existencia de conflictos históricos que le restan estabilidad a la zona, han incidido en los esfuerzos por integrarse.

Los procesos de integración en Asia han sido mayormente promovidos por el sector empresarial y no por los gobiernos, aunque esto no significa que los segundos se hayan mantenido completamente al margen, pues en definitiva son los responsables de crear en cada país las condiciones legales propicias para el canje comercial y las inversiones.

Así lo afirman Elda Molina Díaz, del Centro de Investigaciones de la Economía Internacional, y Eduardo Regalado Florido, del Centro de Investigaciones de la Política Internacional, en una ponencia conjunta a la que esta periodista tuvo acceso.

Ambos especialistas agregan, además, que la tendencia al incremento de la cooperación regional se pone de manifiesto en iniciativas aún en estudio, como la de Japón, para crear una Comunidad del Este de Asia, y la de Australia, para una Comunidad del Asia-Pacífico. En esos esquemas estarían representadas las economías nacionales más fuertes de todo el continente y el grupo de la ASEAN. No obstante, las propuestas de Japón y Australia difieren en cuanto a la inclusión o no de Estados Unidos.

EL ACUERDO DE ASOCIACIÓN TRANSPACÍFICO
La controversial alianza impulsada por Estados Unidos se encuentra en fase de negociación entre 12 naciones asiáticas y latinoamericanas (EE.UU., Canadá, Australia, Brunei, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam).

El TTP pretende ser el acuerdo de libre comercio más amplio del mundo, no solo por el número de países que serían miembros, sino por su contenido, pues —según expertos— cubriría, además de las cuestiones comerciales, temas como la competencia de las empresas estatales y la participación de las pequeñas y medianas empresas en las cadenas globales de producción. Estos últimos aspectos son, a la vez, los principales obstáculos para su implementación.

Aunque ha sido descrito como un tratado de libre comercio, no solo abarca temas comerciales. El documento incluye puntos preocupantes sobre la libertad en Internet, los derechos de autor, la protección de patentes o la salud.

Aun así, de consolidarse todas las intenciones, sería un área que representa cerca del 40 % del comercio mundial y un mercado con más de 800 millones de consumidores.

Según los especialistas consultados para este trabajo, Estados Unidos tiene especial interés en este esquema, no solo desde el punto de vista económico sino también geopolítico.  “El TTP le brindaría posibilidades de exportación y desarrollo en esos mercados en rápida expansión, que contribuirían a dinamizar su economía. Además tiene el objetivo no explícito, pero de gran importancia para sus intereses estratégicos, de contener el avance de China, tanto en la región como en el plano internacional, a la vez que aumentaría el poder ‘suave’ de Estados Unidos en el área”.

Por otra parte, el TTP, como mecanismo que impulsa Estados Unidos para retornar a Asia, supone un reto para China, que se ha destacado por desempeñar un activo papel en la integración regional.

“La exclusión de China del proyecto tendría consecuencias negativas para el país, no solo porque supone una posible ventaja para Estados Unidos en un escenario de creciente competencia, sino porque también daría ventajas a muchos países firmantes del TTP que son sus competidores en mercados de terceros países”, agregan.

 

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Una respuesta a EL APEC y algunas claves de la integración en Asia-Pacífico

  1. Francisco Porto dijo:

    Claudia: El camino viable para el mejoramiento de la Humanidad es el de la colaboracion, no el del enfrentamiento. Los “intereses” de las diversas naciones pueden entrar en logica contradiccion porque el el Mundo Real hay que considerar todas las partes en juego. Pero, sin embargo, esto no significa que haya que llegar al punto del Conflicto. Precisamente una de las disciplinas de mayor éxito en el campo de la Sociologia es la Resolucion de Conflictos.
    Asi pues, demos la bienvenida al lenguaje de la conciliacion y no al de las barricadas. Demos camino a la colaboracion pacifica y no al enfrentamiento armado o la puja constante el uno contra el otro.
    Ah, pero recordemos que siempre esto requiere un caminar al punto medio, al encuentro mutuamente ventajoso.

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