El pivote asiático de EE.UU.

10

Artículo del Jefe de la redacción Norteamérica de Prensa Latina Roberto García Hernández, publicado originalmente con el título “EE.UU. intenta reafirmar sus intereses hegemónicos en Asia Pacífico”

Por Roberto García Hernández

La reciente visita del secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter, a Japón y Surcorea ratificó las intenciones norteamericanas de fortalecer la presencia en la región, e impulsar la llamada política del pivote asiático (Asia pivot) o reequilibrio estratégico.

Esa estrategia, anunciada por el presidente Barack Obama en Australia en noviembre del 2011, cuenta con aspectos económicos, políticos y militares, y es rechazada por autoridades chinas y norcoreanas como un intento de Washington por imponer su hegemonía en la zona.

Como expresó el subsecretario de Estado Antony J. Blinden esta prioridad es la razón por la que Obama ha realizado siete giras asiáticas, el secretario de Estado John Kerry lo ha hecho en nueve ocasiones y el resto del gabinete también ha estado allí al menos una vez.

En este, su tercer viaje a la región, Carter estuvo en Japón desde el 7 al 9 de abril pasados, donde habló con los principales líderes de ese país acerca de los acuerdos estratégicos de defensa y otros asuntos de interés mutuo pendientes entre ambos gobiernos.

Su estancia en Tokio también forma parte de los preparativos de la visita del primer ministro nipón, Shinzo Abe, a Estados Unidos a finales de abril.

El jefe del Pentágono arribó a Seúl, Surcorea, el 9 de abril, tras reiteradas denuncias de la República Popular Democrática de Corea (Rpdc) sobre la realización en marzo de grandes ejercicios conjuntos que según Pyongyang amenazan su seguridad y constituyen ensayos de agresión.

La presencia del alto funcionario coincide además con los preparativos de Washington para instalar en la Península Coreana el Sistema de Defensa de Área a Gran Altura (Thaad) cuya misión es interceptar cohetes balísticos de alcance corto, mediano e intermedio.

Su última escala fue el 11 de abril en Honolulu, Hawai, donde visitó la sede del Comando del Pacífico de las fuerzas armadas norteamericanas, y regresó a Washington D.C. un día después.

Durante un discurso en el Instituto McCain de la Universidad Estatal de Arizona un día antes de iniciar su periplo, Carter dijo que la administración Obama abrió una nueva fase de su estrategia de reequilibrio en Asia, con inversiones en sistemas de armamentos de largo alcance y el fortalecimiento de los vínculos con Japón.

Estoy personalmente comprometido en supervisar esta etapa del Asia pívot que profundizará y diversificará nuestro compromiso en la región, señaló.

De acuerdo con un artículo del diario Stars and Stripes, en momentos de deterioro en las relaciones con Rusia, las declaraciones de Carter están destinadas a convencer al público estadounidense y a los aliados en la región acerca del compromiso de la Casa Blanca en este tema.

En ese contexto, el secretario de Defensa pidió al Congreso que otorgara a Obama autoridad para completar un acuerdo de libre comercio conocido como Asociación Trans Pacífica (ATP), que incluye a una docena de países y según el jefe del Pentágono es una promesa para el crecimiento de la economía estadounidense.

Mediante la implementación de este convenio, Washington prevé que las exportaciones norteamericanas crezcan en más de 123 mil millones de dólares en la próxima década.

Carter dijo que el TPP es tan importante como un nuevo portaaviones, y constituye una de las partes claves en los esfuerzos de Estados Unidos para poner más atención en la región Asia Pacífico.

Esto ocurre después de que Washington mantuvo más de una década de sus principales acciones políticas, diplomáticas y militares concentradas en las guerras en Iraq y Afganistán.

La Casa Blanca considera a Asia como la región definitoria para el futuro de Estados Unidos, debido entre otros factores a que en el 2050 más de la mitad de la población mundial vivirá en esa zona.

Washington y sus aliados han invertido allí más de 16 billones (millones de millones) de dólares en gastos de defensa desde el fin de la Guerra Fría.

Esto significa, según el Gobierno norteamericano, que dichos países han invertido 10 veces más en tal esfera que la República Popular China, la cual es la potencia que más se les acerca en cuanto a ese parámetro.

En los últimos años, Estados Unidos y sus aliados en la región realizaron varias series de ejercicios militares como parte de esta estrategia hegemónica y expansionista en la región Asia Pacífico.

Entre ellos se destacan las maniobras Forceful Tiger, realizadas frente a las costas de Okinawa, Japón, a principios de abril de este año.

El entrenamiento, uno de los más grandes de su tipo durante los últimos años, contó con la participación de más de dos docenas de aviones F-15C, ocho F-16, así como aeronaves de reabastecimiento en vuelo KC-135 y los de espionaje electrónico RC-135.

Estos aparatos y otros dispositivos de apoyo en tierra y en mar, simularon una invasión contra dicha isla nipona.

Además, otro de los ejercicios anuales de mayor envergadura en las cercanías de la Península Coreana es el Foal Eagle, cuya edición del 2015 tuvo lugar del 30 de marzo hasta el 11 de abril, denunciado por las autoridades norcoreanas como un verdadero ensayo de agresión contra ese país.

El Pentágono asegura que estas maniobras bilaterales con la marina de Surcorea están designadas para incrementar la disposición combativa e interoperabilidad en la guerra de minas y mejorar la cooperación en cuanto a la seguridad del teatro de operaciones.

Voceros de la armada estadounidense dijeron al comienzo de estas maniobras que el hecho de operar en aguas cercanas a la Península Coreana “nos da la oportunidad de entrenar en un ambiente muy realista y prepararnos para las operaciones de contingencia en el futuro”.

El Foal Eagle integra una serie de ejercicios anuales que constituyen la culminación de muchos meses de planificación en escenarios realistas y la porción naval de esta actividad bélica tiene como escenario las aguas aledañas a Surcorea.

Informes recientes del Pentágono señalan que Estados Unidos prevé tener en el año 2020 en el océano Pacífico el 60 por ciento de sus fuerzas navales, 10 por ciento más que las unidades que están ahora en el área, objetivo para el cual las maniobras castrenses constituyen pasos cruciales hacia ese fin.

Estos y otros entrenamientos similares tienen como objetivo reafirmar la presencia norteamericana, no solo en lo que respecta a la Península Coreana sino también en toda la región Asia Pacífico, en consonancia con las pretensiones hegemónicas de la Casa Blanca.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en China, Rusia y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El pivote asiático de EE.UU.

  1. Enrique R. Martínez Díaz dijo:

    Saludos. Muy interesante, solo debo hacer una observación. No creo que el factor poblacional sea el fundamental en la proyección hacia la región de Asia y el Pacífico, sino el económico. Según las estimaciones, y si se mantienen los ritmos de crecimiento económicos actuales de China, la India, etc, esa naciones pueden igualar e incluso superar el PIB neto de EE.UU. para 2050 (otra cosa es el Per cápita); sin embargo, las previsiones dicen que para el 2050 el porcentaje global de la población residente en la región asiática se reducirá porcentualmente respecto a otras regiones: en el año 2013 era del 54,5 % de la población mundial, y para 2050 será del 52,9% (según datos del Population Reference Bureau).MSc Enrique R. Martínez Díaz. Investigador del CIPI.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s